
Como ya va siendo habitual en esta generación, llega a las tiendas la entrega anual de la saga Need For Speed, saga que, pese a sus bamboleos en las diferentes modalidades del género de la conducción, siempre se ha caracterizado por ser un arcade frenético, sencillo y sin más miramientos que demostrar cuan entretenido puede ser conducir un coche a velocidades altamente castigables.
Son varias las subsagas que han acompañado a la serie Need for Speed a lo largo de su historia desde los Need for Speed orginales. Underground, Hot Porsuit, Shift, todas con una determinada calidad, que sin salirse del molde original, nos mostraban diversas formas de acatar el mundo de las carreras, ya sea en base al tunning, las persecuciones o la simulación.

Need for Speed The Run, se presenta como un Hot porsuit disfrazado de otra subsaga. Toma las bases de este último y añade elementos propios, como la interacción con el trazado o la trama cinemática que aporta la campaña, de la cual hablaremos ahora.
El modo campaña de esta nueva entrega es, como acabamos de comentar, es el más cinemático de cuantos nos hayamos podido echar encima en los Need For Speed.
Nuestro protagonista será Jack, un joven delincuente con numerosas deudas, que por circunstancias de la vida (y de sus fechorías), se ve atrapado por la mafia y tendrá que poner todo de su parte para no acabar aplastado por una másquina trituradora nada más empezar la partida. Esta escena señala el punto de partida en el juego y nos remitirá a nuestro cooprotagonista, Sam, amiga del protagonista que le hace saber de una carrera a lo largo de los EE.UU que le permitirá ganar 50 millones de dólares, más que suficiente para amortizar sus deudas.
Con la mafia a los pies de nuestro protagonista, nos pondremos en camino para disputar las numerosas carreras de costa a costa del país.
Lamentablemente, los modos dentro de la campaña están prefijados y son muy pocos. Carrera contrarreloj, adelantar X número de rivales para poder seguir compitiendo o luchar contra el crono para superar a 1 o 2 rivales marcados. Además, la duración de este modo es paupérrima, pudiendo finiquitarlo en menos de 4 horas, insuficiente para un juego por el que tenemos que pagar la friolera de 70€, algo a lo que estamos ya acostumbrados en esta geenración, pero que suele compensarse con las horas de juego que nos aporta el título.
A mendida que vayamos avanzando en el modo carrera, subiremos de nivel con los puntos obtenidos en cada una de las competiciones, desbloqueando nuevos vehículos y mejoras.

Los niveles que subamos en el modo carrera, se mantendrán en el modo online, donde podremos también seguir avanzando y desbloqueando, además de coches y mejoras, logos y fondos para nuestro perfil online.
Además del modo carrera, tendremos un modo desafíos donde podremos jugar de nuevo las diversas etapas del modo carrera e intentar superar nuestros propios records y compararlos con los de nuestros amigos gracias al Autolog.
Pasemos al modo online, a nuestro ver, el modo principal del juego, que hará que podamos dedicarle más tiempo al juego enfrentándonos a corredores de todo el globo a través de carreras divididas en etapas (como el el modo carrera offline) y que además podremos disputar con el tipo de coche que deseemos, ya sean deportivos, exóticos, mustangs o los especiales NFS (que tendremos que ir desblouqeando ante de poder jugar con ellos).
Carreras de hasta ocho jugadores nos presenta The Run donde la única regla es llegar a la meta el primero. Antes de disputar el trayecto, una "rueda de la fortuna" nos indicará el premio que tendremos si quedamos de primero o entre los primeros puestos de la carrera (puntos de experiencia extra, trofeos, logos desbloqueables...), elegiremos el coche con el que deseamos competir y después de algunos tiempos de carga, podremos empezar la competición.
Gracias al Autolog podremos, como ya hacíamos en el Battlelog de Battlefield 3, agregar y buscar a nuestros amigos para comparar los datos y estadísticas de la scarreras que disputemos a modo de red social.

Y hablando de similitudes con Battlefield 3, entramos en el apartado técnico del título, donde comparte motor con el citado First Person Shooter. Need For Speed The Run es el primer juego de carreras que utiliza el motor Frosbite 2. gracias a él, el juego se mueve de manera muy fluida, sin alterar sus imágenes por segundo y que transmite de forma perfecta la sensación de velocidad.
Lamentablemente, la puesta en escena del título, presenta modelados poco innovadores, así como unos paisajes que poco pueden sorprender. Las ciudades están bien representadas pero es algo que apenas podremos apreciar debido a la velocidad a la que nos moveremos. Quitar un ojo de la pista puede llevar al desastre al tener que estar atento a policías, mafia y rivales, además de los pocos, pero complicados tramos de cada circuito. Los coches son completamente deformables y los daños esatán presentes con cada impacto que recibamos, aunque solo sea de manera física, pues no afectarán al rendimiento del coche. Cada vez que nos choquemos, podremos utilizar un flashback (tendremos un límite de ellos para usar) que nos llevará al último checkpoint y que reparará completamente el coche, algo a lo que ya estamos acostumbrados en lo que a juegos de velocidad se refiere.
El apartado sonoro lo comparten las diferentes canciones Por/rock que escucharemos a lo largo de cada circuito. El sonido de los motores está bien representado aunque quedará algo apagado por la música.

Otra de las carencias de este nuevo Need For Speed, es el control, el cual reacciona algo tarde a nuestros movimientos, haciendo que un pequeño fallo de reacción al vislumbrar un vehículo del tráfico que aleatoriamente surge en la pantalla, nos pueda alejar de los primeros puestos de la carrera. La constante velocidad a la que avanzamos nos hará poner todos nuestros sentidos en la pista y, en ocasiones, tener que predecir qué nos vamos a encontrar en ella.

Conclusiones:
EA lleva dando demasiadas vueltas al concepto de conducción arcade de Need For Speed, y en nuestra opinión, sigue sin encontrar el rumbo apropiado, mostrando un nuevo título carente de pretexto para dar sentido a su compra al presentar un modo offline tan limitado.
Su modo online, aunque divertido, llega a hacerse repetitivo y pese a la incorporación del Autolog, no es suficiente aliciente como para disfrutar verdaderamente del juego. Añadimos a sus pegas el pase online, presente en cada uno de los juegos de EA y la poca o nula costumización de nuestros coches.
Puntos a favor juegan el apartado técnico que nos muestra una de la mejores sensaciones de velocidad que hayamos visto, algo que agradará a los fans del género, y el sonoro, que representa con fidelidad los sonidos de los diversos vehículos.

Ficha técnica:
Plataforma: PS3 (También disponible en XBOX 360 y PC)
Género: Conducción arcade
Desarrolla: Black Box
Produce: Electronic Arts
Distribuye: Electronic Arts
Textos: Castellano
Voces: Castellano
P. V. P: 69,90 €
Edad: +16 (PEGI)

Nota:
