La Universidad de Alcalá y Electronic Arts han llevado a cabo un proyecto de investigación sobre la aplicación de videojuegos comerciales para fines educativos. Fruto de esta colaboración se ha editado la guía “Aprendiendo con los videojuegos”, dirigida a padres y educadores y financiada por Electronic Arts dentro de su programa de Responsabilidad Social Corporativa.
“Aprendiendo con los videojuegos” es una guía que ha sido elaborada por un equipo de psicólogos y psicopedagogos de la Universidad de Alcalá, la UNED y la Universidad Autónoma de Madrid, coordinado por Pilar Lacasa, Catedrática de Psicología de la Educación de la Universidad de Alcalá. Su contenido refleja las conclusiones extraídas de los talleres multimedia realizados durante el curso 2006-2007 en los Colegios Públicos Henares y Ciudad de Jaén. Asimismo, recoge una descripción de cómo se ha llevado a cabo la experiencia, partiendo de los videojuegos comerciales como herramientas educativas. Los videojuegos empleados, como Los Sims o NBA Live, han servido a los escolares para acercarse al currículo de forma creativa y motivadora; establecer un puente entre la escuela y los contextos de ocio, incluida la familia; y ayudar a generar estrategias de enseñanza innovadoras que faciliten la superación de algunas dificultades de aprendizaje.
El equipo de investigación, integrado también por Laura Méndez Zaballos, Vicedecana de Practicum y Prácticas Profesionales de la Facultad de Psicología de la UNED, y Rut Martínez Borda, profesora de Psicología de la Educación de la Universidad de Alcalá, ha constatado que los videojuegos comerciales se transforman en instrumentos educativos siempre y cuando se cumplan una serie de requisitos. Niños y adultos han de aprender y jugar juntos; deben trabajar con ellos unidos a otros medios; y se han de generar en el aula procesos de pensamiento que desarrollen una postura reflexiva y crítica frente a ellos.
Para Pilar Lacasa, coordinadora científica del proyecto, “lo que nuestra experiencia nos ha demostrado es que los videojuegos comerciales pueden ser una herramienta educativa muy potente. Con ellos podemos aprender de forma diferente y superar algunas de las dificultades de aprendizaje que ocurren en las aulas”. Lacasa añade que “a través de los videojuegos podemos conectar la escuela y los contextos de ocio infantil, incluida la familia, generando una alta motivación y estrategias innovadoras de aprendizaje. Unido a esto, la experiencia nos ha demostrado también que el valor educativo del videojuego está condicionado a dos aspectos; por una parte a la eliminación de la barrera intergeneracional e intercultural, cuando adultos y niños juegan y aprenden juntos, y por otra, a la conexión de los videojuegos con otras tecnologías como el cine, la fotografía o Internet, lo que facilita que, además de jugar, pensemos y reflexionemos de forma critica sobre este medio”.